Mochila

Guardaré en la nube una flor hundida en las pupilas de los laberintos de tus ojos grandes, tristes e infinitos como la vía hacia las profundidades del mar de tu boca. No voy a guardar nada más que eso y lo prometo. Cuando uno muere busca explicaciones y camina mirando a las personas y a los que manejan de noche. Que viva la reina en la porquería de este mundo. Voy a matar estrellas esta noche solamente mirándolas porque mis ojos y mi cuerpo tienen pólvora y estoy encendido. Guardaré en la nube una gota de saliva de las profundidades de tu estómago de vaca y estaré sembrando árboles para quedarme prendido en el perú.


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