Carta a Enrique Verástegui


Lima, 17 de mayo de 2009.


Hola Enrique:


Imagino que aún debes estar durmiendo, son apenas las siete más treinta y tres minutos del día. Siento que me han crecido alas y que pueden ser de gran utilidad en adelante, luego de haber sido uno de tus tantos discípulos en las sesiones literarias - matemáticas - filosóficas - históricas, que dictaste.


A veces uno se queda sin cielo, sin nubes, sin ocaso, sin todas esas características necesarias para poder llegar más allá del simple objeto. La matemática que aplicaste en cada una de tus palabras define exactamente, esa humilde genialidad excesiva que nació contigo. Eres el mago de esta época por más que perteneces a muchos siglos anteriores, por no decir que a todos los siglos anteriores. Eres el mago que despierta cada mañana y que cantas:


"(...) TODOS SOMOS

RENÉ DESCARTES,

JEAN JACQUES ROUSSEAU

Y ROBESPIERRE (...)"


(Himno a Paris - Enrique Verástegui).


Contaste que en los años 70, intentaste revolucionar el mundo con las armas del amor y desde entonces, entiendo, te hiciste miembro de ese ejército de pensadores que con el poder de la mente y con el poder del amor entrengaron, sin ningún tipo de interés alguno, nada más y nada menos que la propia vida.


Una vida llena de experiencias, de luchas, de paz, de viajes extensos, de mucha concentración; eres sin duda alguna Enrique, el hombre que el Perú necesitaba para poder plasmarlo y entregarlo a la historia de la humanidad.


Porque los extramuros del mundo, y lo sabes bien, se encuentra dentro de esta solitaria Lima que es la tierra de los eternos milagros, es la intercepción de todos los conjuntos vacíos.


Si algo pude entender de tu teorema, es que la dualidad que se presenta en todo momento simboliza la nada y que nuestras existencias son parte de la no infinita fórmula con la que el mundo está compuesto.


Todos somos números Enrique Verástegui, pero tu eres además, una potencia elevada al cielo.


Gracias por haber acogido con tanto cariño a todos los, muy diferentes jóvenes (un filósofo, un pintor, dos abogados, un sociólogo, un psicólogo, un profesor, un crítico literario, escritores, estudiantes, entre otros) que llegaron de distintos lados, que te conocieron realmente y que ahora son egresados de tu Universidad Cienciasofía de América Latina.


Salud Enrique, y que los éxitos continúen.


Atentamente,


Paul Cañamero

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