Hace días que espero que caigas en la trampa, oso…

Progresivamente perdía el control de si mismo, no podía concentrarse más. De un momento a otro fue realizando las labores cotidianas mecánicamente. Había desarrollado demasiado una existencia paralela a la interna, una existencia superficial que convivía con total normalidad dentro del conjunto de humanos que poblaban el mundo, sin embargo, cuando iba al espejo del baño a verse a si mismo podía reaccionar y sonreía exageradamente, el sabía quien era.

Cuando despertó eran las seis y cuarenta de la tarde. Tenía que ver a Camila. Salió enseguida con un pantalón azul, un polo negro y un saco gris. Al entrar al vehículo descubrió que su mirada es realmente encantadora por el espejo del retrovisor. Piero Del Castillo, sin duda, se adoraba intensamente. Prendió la radio del Volkswagen y puso el disco de “ventures”. “ghost riders in the sky” empezó a sonar dentro del mundo del vehículo rojo. Al salir de casa la cochera se cerró automáticamente con tan sólo presionar el botón del control remoto. En estos tiempos la tecnología se expande salvajemente. En el futuro los monos también tendrán teléfonos celulares.

Una luz roja de semáforo detuvo una interminable fila de vehículos de todos los tiempos, entre ellos, un volkswagen rojo impecable. El conductor de aquel vehículo movía la cabeza verticalmente mientras el ruido de los parlantes se expandía entre los transeúntes que se perdían entre si.

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