¿existirán armas mortales que puedan postular a ser símbolos de paz ante los demonios del infierno del planeta? ¿podrán los médicos cortarme el pecho y arrancar sin anestesia el pedazo de corazón que quizá tenga debajo de mis ojos?
creo que mi laberinto sonríe iluminadamente mientras el océano de miradas, que casi dejan de correr entre las matas y flores silvestres, me hipnotizan...
para ser un pecesito que no morderá el anzuelo...
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