investigación
Veinticinco gramos de sparkies cuesta un nuevo sol… al abrirlo descubres que vienen cuatro bolitas verdes con sabor a limón ácido, ocho bolitas rojas que al ingerirlas se siente como si saborearas esencia de zandía sin pepas y muy recomendable contra la baja temperatura… tres bolitas anaranjadas que parecen mandarinas en miniatura sin divisiones de pequeños bloques… las detesto… tres bolitas rosadas que se desintegran con mayor velocidad al primer contacto con los consumidores, respecto al sabor: malísimo… las tres bolitas amarillas indudablemente saben como las últimas piñas de las canastas de los supermercados… y por fin… dos sparkies morados divinamente deliciosos que producen adicción y justifican la compra de las balas mastigáveis confeitadas sabores artificiais como bien refiere su envoltura que resalta ante todas las demás… quizá llegue el día en que vendan sparkies separados por colores y entonces podré recordar tus besos…
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