La voz que nunca termina
no sé en qué momento empezaste
si naciste conmigo
o llegaste después
cuando ya había cosas rotas
y ahí
mierda
ahí apareces tú
no sé si naciste o si ya estabas
esperando en alguna esquina de mi cabeza
aspirando mis pensamientos
como si también fueran tuyos
te metes en mis ojos
y todo se vuelve demasiado claro
demasiado rápido
demasiado posible
me dices camina
y yo camino
con cuidado de no pisar las líneas del piso
no sé por qué pero ayuda
me dices ama
y yo me lanzo
como si no hubiera después
como si eso bastara para no romper nada
no me dejas solo
ni cuando hablo
ni cuando me quedo callado mirándome las manos
a veces las cuento
para ver si siguen siendo cinco
estás ahí
como si fueras yo pero mejor armado
más valiente
más limpio
más convencido de todo
y me gusta
me gusta demasiado
porque contigo no hago daño
creo
creo que no
porque contigo no hay duda
no hay miedo
no hay freno
camino hacia el sol
aunque sea de noche
aunque el cuerpo ya esté pidiendo tregua
aunque el pecho suene raro
como un motor que no debería seguir
pero sigue
porque yo se lo pido
y sigo
porque en tu voz
está la mía pero sin vergüenza
sin pausa
sin puta medida
y de pronto
sin aviso
sin discusión
te hundes
no te vas
eso sería fácil
te hundes
como si alguien apagara algo adentro
pero dejara el ruido
ese ruido fino
que no se calla aunque cierre los ojos
te escucho
lejos
dentro
no sé
a veces digo tu nombre en voz baja
para que no te enojes
las luces están prendidas
pero no sirven
no sirven para nada
igual las dejo prendidas
por si regresas
me siento
me tiro
me dejo caer en el sofá
como si el cuerpo fuera otro
uno que ya no responde
uno que respira por costumbre
busco dormir
pero no es dormir lo que quiero
es bajar el volumen
callarte
callarme
aunque cuando te callas
todo empeora
pero sigues
no manejas
pero tampoco te bajas
voy al baño
me lavo las manos
una vez
otra
otra
y en algún momento
dejo de saber
si el agua sigue cayendo
o si soy yo
el que no para
Comentarios
Publicar un comentario